Cuencos Tibetanos, Sonido que Sana

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Desde que el mundo es mundo existe el sonido; en un principio proveniente de la naturaleza y seguidamente, propiciado por los habitantes de cada rincón del planeta utilizando objetos y elementos varios que se fabricaban artesanalmente y por supuesto también con el propio cuerpo como por ejemplo golpeando las palmas de las manos unas con otras, emitiendo sonidos con la boca, etc.

Los sonidos pueden provocar muchas y diferentes emociones y sensaciones que no siempre son agradables, pero en el caso de los cuencos ya sean de cristal como por ejemplo los de cuarzo que son lo más conocidos (aunque también pueden ser de otros minerales) o los  cuencos tibetanos cuya estructura original es fabricada mediante una aleación de 7 metales, los que a su vez representan a 7 planetas. Hoy en día los hay de cobre, de latón, de bronce, también combinados con distintos metales, etc.

Este que muestro ahora es el mío, es mi gran tesoro porque me lo traje de India aunque al tocarlo raspa pero la verdad es que así todo es un deleite para los sentidos.

Cuencos tibetanos vibración en resonancia con tu cuerpo

Los cuencos pequeños suelen tener un sonido agudo, mientras que aquellos que son más profundos suenan más grave. Antes de comprar uno lo ideal es probar varios para escoger aquel, cuyo sonido te resulte más agradable. Si te lo regalan, acéptalo sin restricciones, ya que te ha llegado por resonancia y sincronicidad y será perfecto para ti.

Beneficios del sonido de los cuencos

  • Reduce el estrés y la ansiedad
  • Disminuye la presión arterial
  • Mejora la circulación sanguínea
  • Relaja profundamente y alivia el dolor
  • Equilibra los chakras
  • Aumenta la claridad mental y emocional
  • Promueve la quietud, la felicidad y el bienestar
  • Estimula el sistema inmune

"Cuencos Tibetanos, Sonido que Sana"

 

Cómo utilizar o tocar un cuenco tibetano

No es necesario ser un experto, hacer cursos o pertenecer a alguna religión en particular para tocar un cuenco tibetano. Como he mencionado antes, los beneficios son múltiples y por lo mismo, tener uno para utilizar cada vez que nos apetezca puede convertirse en  una excelente terapia de relajación, meditación e incluso sanación a niveles sutiles o profundos de los que no somos conscientes.

Para comenzar a tocar el cuenco tibetano, tienes que colocarlo sobre la almohadilla o bien sobre la palma de tu mano no dominante totalmente extendida pero no demasiado tensa; ahora dale un pequeño toque con la baqueta (mazo) y comienza a frotar el cuenco por el borde exterior haciendo un movimiento circular, manteniendo una presión uniforme. La  baqueta puede tener dos lados, uno forrado que ofrece un sonido más suave y otro de madera que se siente más fuerte.

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Puedes llenarlo con agua para cargarla de vibraciones

Carga el agua llenando una cuarta parte del cuenco antes de usarlo; a continuación frótalo con el mazo  en el sentido de las agujas del reloj para promover vibraciones energéticas positivas. Notarás que si te paras por un tiempo y luego comienzas nuevamente, el agua vibrará aún más rápido, como si conservara una memoria.

Las siete notas de la escala musical corresponden a los siete chakras; cargar el agua con una nota tendrá efecto en el chakra correspondiente mientras que cargarlo con otra nota afectará a un chakra diferente. Esto requerirá algo de práctica por tu parte añadiendo  la cantidad de agua para lograr la nota deseada.

Precaución

Beber el agua cargada puede ser muy sanador, pero no debes beber agua de cuencos metálicos, ya que podría contener sustancias tóxicas del metal. Si quieres hacerlo utiliza un cuenco de vidrio o cristal.

Te dejo un interesante vídeo en dónde puedes observar la curiosa reacción de las vibraciones sonoras afectando el agua cuando se toca el cuenco.

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