Aunque suene un tanto raro el título, creo que es adecuado, porque lo considero como el trabajo del alma para evolucionar.

De alguna forma todos estamos inmersos en él, sólo que algunas personas lo hacen a través de una religión que resuena con lo que creen y sienten  para sus vidas, otras como en mi caso por medio de diferentes terapias y sistemas de sanación basados en las distintas  energías, otros sin que tal vez se den cuenta van por el sendero que está relacionado con desempeñar su vocación y así hay distintos caminos, todos ellos válido y respetables, al final todos derivan en el mismo sitio: La Evolución por medio del aprendizaje.

Voy a comentarles un poquito mi andadura por el camino que resuena con mi plan de vida.

Desde pequeña he sido muy intuitiva, muchas veces temas como el de la reencarnación y otras formas de vida eran normales para mí y sin que nadie me los explicara antes yo tenía mis propias conclusiones sobre lo que sucedía después de la muerte. Infinidad de veces y hasta la actualidad  he visto  objetos en los cielos tanto  a plena luz del día como en la noche.

Si bien mi familia siempre hizo lo posible por mantenerme en la linea de la religión católica, haciéndome tomar hasta la comunión, nunca me sentí de acuerdo con nada de ello.

Así, un tanto desconectada de la esencia he ido buscando, metiéndome en una religión, luego en otra, en otra y así sucesivamente, en la búsqueda constante hasta que un día llegué al centro Osho de la ciudad de Neuquén en Argentina.

Ahí realmente comencé a sentirme a gusto, a encontrarme.

Cuando me dijeron que la filosofía de Osho es “No creas nada de lo que te digo, vé y experimenta por ti mismo” Me pareció genial me dije, éste es el lugar, yo deseo libertad y aprender por mi misma, no quiero que nadie me diga que es el dueño de la verdad o que me obliguen a hacer nada, mucho menos a adorar a un muerto.

Empecé asistiendo a las diferente meditaciones de Osho, que al ser activas me  gustaban mucho, ya que en esa época mantenerme quieta era muy difícil.

Luego entré en la escuela de terapeutas, estuve casi 2 años, hice los niveles de Reiki Osho, Técnicas del Reiki Japonés. El curso de Tarot Zen, aprendí algo sobre Reflexología Holística, además de todos los trabajos terapéuticos que allí nos enseñaban a hacer para aceptarnos tal y como somos, sanar diferentes aspectos y emociones entre muchas otras cosas.

Realicé un taller de cristaloterapia con Shanti Vedanta, el cuál me enseño como trabajar con el poder de las piedras y los minerales.

Luego me alejé un poco del centro Osho por temas de tiempo, me había mudado a casi 15 km. Y además ya tenía mi empresa montada lo que me demandaba bastante atención a parte de mis dos hijos que aún eran pequeños.

Conocí a una maestra de Reiki y terapeuta llamada Perla, con ella hice la Maestría de Reiki y fué una terapeuta excelente para mí, claro el trabajo lo realizaba de forma individualizada, sólo conmigo y venía a mi casa, por lo que era muy intenso, me ayudó mucho.

Poco después decidí venirme a España- Tenerife, en dónde suponía iba a encontrar todo tipo de terapias alternativas y grandes oportunidades al respecto, es más tenía la ilusión de que podría trabajar dando sesiones de Reiki y más.

Pero nunca más lejos de la realidad, no había nada, cuando llegué en el año 2002, apenas había gente que conocía el Reiki, así es que tuve que comenzar a meditar sola en mi casa, hacerme auto-reiki, buscar información por internet para mantenerme actualizada y así continué.

Luego, pasados casi 4 años, encontré una hermosa Finca Rural, de quién hoy es un gran amigo y aprecio mucho y el me ofreció un espacio mágico para hacer meditaciones guiadas de Osho para quien quisiera y tratamientos de Reiki, y así lo hice.

Allí tuve la oportunidad de participar en un taller acerca del amor y de las relaciones que impartió la Argentina Silvia Salinas, quién pertenece a la linea de Jorge Bucay.

A partir de ahí conocí a Petra Klein, del Jardín Mariposa, un sitio espectacular para trabajarse y nada menos con ella que es danzaterapeuta, psicóloga entre otras muchas cosas. Un ser muy sabio.

Allí logré que viniera mi maestra Azima, del centro Osho Neuquén a dar un taller sobre el corazón.

Ya viviendo en Fuerteventura y siempre siguiendo con mis actividades, meditando cada día antes de levantarme,  intentando estar cada vez más consciente. Encontré un sitio en donde ir a meditar con el sonido de los cuencos de cuarzo, a 5 km. De dónde vivo, una señora alemana muy preparada y consciente llamada Dagma, además hace diferentes terapias y Te Mazcal, el cual también recomiendo entre los métodos de sanación.Tiene un sitio ideal , es una construcción de forma exagonal, toda construida en madera y el techo acaba en una pirámide central.

Más tarde y por cosas de  ésta maravillosa vida, contacté con la terapeuta karina Malpica de la web mind -surf y vino a Fuerteventura una semana para dar un taller llamado “Sueños que guían”.

Yo seguía su web desde el año 2005, nunca imaginé que podía llegar a tenerla en casa, me ayudó mucho, es un ser único, con su presencia todo lo ilumina y tiene el poder de simplificar las situaciones más complicadas de una forma extraordinaria, a tal punto que cuando hablas con ella te das cuenta de que no hay por qué hacerse problema, ya que todo lo que nos sucede es para un bien mayor, aunque en el momento no seamos capaces de percibirlo.

Unos meses después gracias a una amiga que me presentó a Conny  una terapeuta Alemana que formada por la  Oneness University en  India, inicia a otras personas en la energía Diksha, la cual es la energía de la unión y del amor.

Estuve casi un año asistiendo en diferentes temporadas a los grupos para recibir ésta hermosa energía  sanadora  que te transporta a un estado de alegría, promoviendo la consciencia y el vivir en el presente.

Una vez más encontré una herramienta muy valiosa en el camino de mi evolución, por lo que estoy muy agradecida a Conny, que con su infinito corazón me inició como facilitadora Diksha junto a otro grupo de personas.

Durante el año 2012 afiancé mi amistad con la maestra Isabel, una apasionada de la cultura Maya, además de experta en el tema, brinda conferencias y propicia reuniones para llevar la comprensión Maya, allí a dónde se la reclame.

En el año 2013, llega una de las mejores experiencias y viene de la mano de la bioneuroemoción de Enric Corbera, pude experimentar los resultados del método en mi propia piel, a través de una excelente terapeuta como Pilar Roque.

En 2014 tengo nuevamente el privilegio de organizar el taller de Sueños que Guían y las consultas de Karina Malpica en la isla de Fuerteventura.

Yo Veronik

Terapeuta independiente

Monitora de meditaciones guiadas

Maestra de Reiki sistema Osho Usui

Facilitadora de energía Deeksha

Toque Zen primer nivel

 

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